Contracturas musculares

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Supervisado. Dra. M Amparo Pérez Benajas. Farmacéutica PhD. Nutricionista Clínica. Diplomada en Salud Pública.

Problema

La contractura muscular es una contracción o aumento mantenido del tono de un músculo que produce dolor, rigidez y dificultad para mover con normalidad la zona afectada. Es frecuente en cuello, hombros y espalda y suele relacionarse con sobrecarga, movimientos repetitivos, ejercicio, estrés muscular o determinadas posturas mantenidas.

Conviene diferenciar una contractura de una distensión muscular, un traumatismo, una radiculopatía o un problema articular, porque el tratamiento y los criterios de derivación son diferentes.

Preguntas PharmaCare

  • ¿Dónde está localizado el dolor?
  • ¿Cuándo empezó y apareció de forma brusca o progresiva?
  • ¿Ha realizado ejercicio, levantado peso o mantenido una postura prolongada?
  • ¿Ha sufrido una caída, golpe o movimiento brusco?
  • ¿El músculo está simplemente tenso o existe hinchazón o hematoma?
  • ¿El dolor se irradia hacia brazo o pierna?
  • ¿Tiene hormigueo, pérdida de sensibilidad o debilidad?
  • ¿Puede mover normalmente la zona?
  • ¿Tiene fiebre o mal estado general?
  • ¿Ha presentado episodios similares anteriormente?
  • ¿Ha iniciado recientemente algún medicamento, especialmente tratamientos que puedan asociarse a dolor muscular, como determinadas estatinas?
  • ¿Qué analgésicos o antiinflamatorios está utilizando?
  • ¿Tiene antecedentes de úlcera, enfermedad renal, cardiovascular, hepática, asma por AINE o tratamiento anticoagulante?
  • ¿Está embarazada?

Solución nutrifarmacéutica

No existe un alimento o complemento capaz de “deshacer” directamente una contractura. La alimentación debe contribuir a mantener una buena función muscular y recuperación.

Debe asegurarse una hidratación adecuada, especialmente después de ejercicio, calor intenso o sudoración abundante. Si ha existido pérdida importante de líquidos y electrolitos puede valorarse una bebida de rehidratación apropiada.

Es recomendable mantener un aporte suficiente de proteínas, mediante pescado, huevos, carnes magras, lácteos, legumbres, tofu o frutos secos, especialmente en personas físicamente activas o mayores.

El magnesio participa en la función neuromuscular, pero no debe presentarse como tratamiento universal de las contracturas. Puede priorizarse su aporte alimentario mediante:

  • almendras y otros frutos secos;
  • legumbres;
  • semillas;
  • avena y cereales integrales;
  • verduras de hoja verde;
  • cacao

También debe mantenerse un aporte adecuado de potasio mediante frutas, verduras, patata, legumbres y frutos secos.

¿Hay diferentes tipos de magnesio? Si, según su absorción y su efecto:

Mejor absorción: citrato, cloruro, lactato, aspartato y bisglicinato/quelado. Mejor tolerancia digestiva: especialmente bisglicinato, lactato y algunas formulaciones de citrato.

Más laxante: óxido, hidróxido y, a dosis altas, citrato.

Más magnesio por comprimido pero peor aprovechado: óxido.

Para calambres/contracturas, yo priorizaría bisglicinato/quelado o citrato

 

Solución farmacéutica y medidas de autocuidado

En una contractura leve sin signos de alarma, pueden combinarse movimiento suave, calor local y tratamiento analgésico.

Debe evitarse combinar varios AINE simultáneamente —por ejemplo ibuprofeno oral junto con otro AINE sin valoración— porque puede aumentar el riesgo de efectos adversos.

¿Y los relajantes musculares?

Relajante muscular ¿Cómo actúa? Dosis habitual orientativa*
Tiocolchicósido Actúa a nivel del sistema nervioso central sobre mecanismos relacionados con GABA y glicina, disminuyendo el tono y el espasmo muscular. En la asociación paracetamol 500 mg + tiocolchicósido 2 mg: 1–2 comprimidos

por toma, 2–4 veces/día. Máximo 16 mg/día de tiocolchicósido y solo 7 días. (CIMA)

Metocarbamol Relajante muscular de acción central. Disminuye los reflejos nerviosos que mantienen el espasmo muscular, sin actuar directamente sobre la fibra

muscular.

Habitualmente 4–6 g/día, repartidos en 3–4 tomas; debe utilizarse durante el menor tiempo posible. (CIMA)
Metocarbamol + paracetamol Combina el efecto relajante muscular del metocarbamol con el efecto analgésico del paracetamol. Por ejemplo, 380 mg/300 mg: 2 comprimidos cada 4–6 h, según prescripción y ficha técnica. (CIMA)
Diazepam Benzodiacepina que potencia la acción inhibitoria de GABA, reduciendo espasmo muscular,

pero también produce sedación y efecto ansiolítico.

Para contractura/espasticidad, la ficha técnica contempla 2–10 mg, 3–4 veces/día, siempre individualizado por el médico. (CIMA)

 

¿Alguna pomada de origen natural?

Tipo Ingredientes habituales ¿Qué efecto producen? ¿Cuándo pueden ayudar?
Gel efecto frío Mentol, árnica Sensación refrescante y alivio local del dolor Sobrecarga, molestias después de ejercicio, pequeños golpes
Crema efecto calor Capsaicina/Capsicum, alcanfor, mentol, salicilato de metilo Produce sensación de calor y contrairritación,

disminuyendo la percepción del dolor

Contracturas, rigidez y dolor muscular sin

inflamación aguda importante

Mentol + alcanfor + salicilato de

metilo

Combinaciones rubefacientes Producen frío/calor local y alivian temporalmente dolor muscular y articular Contracturas y sobrecargas

 

¿Y el cannabis?

Producto Acción ¿Cuándo puede ayudar?
CBD tópico / derivados de cannabis El cannabidiol interactúa con diferentes vías implicadas en la percepción del dolor y la inflamación; por vía tópica se busca un efecto localizado. Algunos geles o cremas se comercializan para masaje y confort muscular o articular. La evidencia clínica para contracturas o dolor musculoesquelético agudo es todavía limitada.
Cannabis medicinal THC/CBD THC y CBD actúan sobre el sistema endocannabinoide y otros mecanismos moduladores del dolor. En España puede considerarse en dolor crónico refractario, cuando otros tratamientos han resultado insuficientes.

 

¿Cuándo ir al médico?

Debe recomendarse valoración cuando:

  • El dolor es intenso, empeora o no mejora después de varios días.
  • Existe un traumatismo importante, deformidad, hematoma extenso o gran inflamación.
  • Aparece hormigueo persistente, pérdida de sensibilidad o debilidad muscular.
  • El dolor se irradia intensamente hacia brazos o piernas.
  • Hay fiebre, inflamación importante o sospecha de infección.
  • La contractura se repite frecuentemente sin causa clara.
  • Aparece después de iniciar o modificar un medicamento.
  • Existe dolor muscular generalizado acompañado de orina oscura o debilidad intensa, situación que requiere valoración rápida.
  • El dolor cervical o dorsal se acompaña de dolor torácico, dificultad respiratoria, mareo u otros síntomas generales.
  • Hay pérdida de control de orina/heces o pérdida de sensibilidad en región perineal asociada a dolor lumbar: atención urgente.

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